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Si alguien lo hace, entonces es posible hacerlo

Esta frase surgió hace unos días, cuando hablábamos sobre la envidia y el característico dolor que provoca.

¿Sí se puede?Decíamos, además, que la envidia también sugería una especie de auto reproche: el de no estar haciendo algo que, internamente, pienso que está a mi alcance.  Cuando incorporamos el hecho de que la Depresión provoca una alteración de la confianza, agregamos la hipótesis de que se presenta una contradicción interna, inconsciente, que consiste en que una parte del cerebro (la racional) afirmaba desde el pensamiento “yo puedo hacer o tener eso”, pero otra parte del cerebro (la emocional) afirmaba desde el afecto “creo que no puedo lograrlo”.

Como irónicamente la creencia tiene más peso que la certeza cuando de juzgar y decidir se trata, el resultado de este conflicto se traduce en parálisis y frecuentemente se canaliza a través de la destructividad.

Si la pérdida de confianza es consecuencia de una Depresión, buenas noticias: se puede resolver con relativa facilidad si recibe tratamiento. Pero si no está deprimido y aún así no se atreve le tengo una propuesta: en lugar de criticar acérquese al que sabe, pregunte, investigue, practique, aprenda. Porque, volviendo a la frase con la que titulé este comentario… si alguien lo hace, entonces es posible hacerlo.

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Evitando la envidia

nvidia-2.jpgLa envidia,además de pecado, es un feo sentimiento. Los envidiosos suelen ser peligrosos porque pueden reaccionar condestructividad. Como envidiar es confesión de miseria, procuramos evitarla, si aparece la negamos y, en un acto cargado de generosidad, nos cuidamos de provocarla: quizá para que los demás no sufran al sentirla, tal vez para disminuir el peligro de ser envidiado.

¿El riesgo de ser envidiado?  Y ¿habremos considerado el riesgo de NO ser envidiado?

¿Qué hace para evitar que sientan envidia por usted? ¿Le ha funcionado? ¿Cuál es el costo-beneficio de tratar de no ser envidiado? ¿Ha valido la pena? ¿Compartiría sus ideas con nosotros?

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La depresión: amenaza para la libertad

depresion.jpgSi actuar desde lalibertadrequiere de lacapacidad para decidir por determinación de la propia voluntad, deberíamos incluir lacapacidad emocional para ejercerla.  Por ejemplo uno podría tener derecho a caminar en cierto lugar, pero requeriría también la capacidad de hacerlo (piernas, fuerza, equilibrio) y además el atrevimiento para intentarlo.

La depresión se caracteriza por una alteración de los sistemas de confianza que actúan en el cerebro. Y aunque la confianza no resuelve problemas, sí permite el intento.  En otras palabras, sin importar cuánta confianza tenga, usted no dará un concierto de piano; pero sin confianza probablemente no toque ni la puerta.

Le invito a pensar en voz alta: ¿de qué manera la pérdida de confianza afecta el ejercicio de la libertad?

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La libertad

¿Utopía? ¿Fantasía? ¿Esperanza? ¿Deseo? ¿Temor? ¿Sensación? ¿Sentimiento?

¿Arma? ¿Peligro? ¿Pretexto? ¿Valor? ¿Responsabilidad? ¿Ventaja?

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La definición de “libertad” como “Capacidad de autodeterminación de la voluntad que permite a los seres humanos actuar como deseen” y “Derecho a actuar sin restricciones siempre que sus actos no interfieran con los derechos equivalentes de otras personas” (Microsoft, Encarta 2006) orienta, pero probablemente no resuelve el problema que disparó la duda (¿o la duda que disparó el problema?)  Aquí aparece lo atractivo de pensar en voz alta.

Lo invito a que piense en la libertad desde usted mismo, en primera persona, es decir en mi libertad, de ahí lo podremos extrapolar a “los demás”.

Este artículo empieza con algunas de las líneas de pensamiento que se abrieron ante la solicitud del tema. ¿Cuáles agrega usted? ¿Por dónde nos vamos?

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Soberbia: señal de…

SoberbiaCuando observamos reacciones desproporcionadas, ya sea en conductas altaneras o arrogantes, ya sea por el uso de adjetivos calificativos que muestran desprecio, rechazo o ridiculización, cuando detectamos abuso de poder o actitudes que delatan envanecimiento por las cualidades propias, decimos que detrás de esas manifestaciones lo que hay es soberbia.

Pero… ¿y detrás de la soberbia?

Cuando usted detecta soberbia ¿qué diagnostica en el fondo y qué emociones le provoca? ¿Compartiría su opinión pensando en voz alta?

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Evitando el abuso

¿Cómo se le ocurrió?Evitar que alguien abuse de uno es relativamente sencillo.

Claro… es sencillo si uno está dispuesto a perder la relación.  Y aún así, seguro, habrá quién logre abusar.

Sin embargo, evitar el abuso de personas cercanas a quienes deseamos conservar entre nuestros amigos, requiere de un análisis más sereno y de diseñar una estrategia que modifique el resultado usual (la ruptura).

Hay quienes suponen que, para poner límites a los demás, hay que desenvainar la espada, marcar la raya y expulsar a quien ose cruzarla.  Por mi parte me atrevo a traer a la mesa, para que la discutamos, una propuesta diferente, en mi opinión alcanzable y útil.

Según yo, la mejor forma de evitar el abuso consiste en:

1- Que al otro no se le ocurra.

2- Que, si se le ocurre, no se atreva.

3- Que, si se atreve, reciba una respuesta que deje claro que su actitud es inaceptable, sin que sea necesario romper la relación.

Quiero invitarle a considerar este acercamiento, a compartir anécdotas, a imaginar situaciones y a pensar en soluciones. Después de leer sus aportaciones traeré algunos ejemplos e intentaré defender la estrategia que describí.   Tal vez mencionaré algunas tácticas.

Por lo pronto, le invito a que empiece por hacer un recuento de situaciones en las cuales ha sentido que abusaron de usted y, sin hacer reclamaciones por ahora, pregúntese: “¿Cómo es que (al que abusó) se le ocurrió hacer…?”

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El que mucho se despide…

… ¿pocas ganas tiene de irse?A usted seguramente le resultará familiar esta escena.

Una reunión termina y nunca falta el invitado que se despide, obvio, para irse.  Pero ¿cuánto tiempo pasa entre el momento en que éste se despide por primera vez y el instante en el que realmente se va?

No me lo va a creer, pero hay quien se despide haciendo escalas: informa que se va en la sala, lo ratifica en la puerta de salida y lo confirma en la del auto. Cada escala puede durar varios minutos… tantos, que puede llegar a exasperar a quienes vienen con él e incluso a sus anfitriones.

Al menos a mi me ocurre cuando soy acompañante o anfitrión de alguien así. ¿Seré normal? ¿Será mi neurosis?

¿Podría usted compartir su opinión o su posición al respecto?

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Nuevas reflexiones sobre el divorcio emocional

Divorcio emocional, segunda parteEscuché las aportaciones de usted a través de sus llamadas a la radio, leí sus comentarios en el blog, le di muchas vueltas a la idea de intentar una separación emocional antes del divorcio formal.

Puse a prueba este concepto en varios casos nuevos y cada vez me gusta más.

Expongo razones:

1.- El divorcio (como el matrimonio, la materno-paternidad, el oficio a estudiar, la ciudad en que se radica, el trabajo a ejercer) se encuentra en ese selecto grupo de decisiones trascendentes que cambian la vida y el curso de la historia del individuo y de los que lo rodean, por lo que debería analizarse con cuidado y evaluar su costo-beneficio con razonable objetividad.

2.- Frecuentemente la decisión se toma comoresultado del dolor y sin medir consecuencias. Un proceso previo a la separación legal, permite abrir líneas de pensamiento útiles para actuar de manera más ecuánime.

3.- En muchas ocasiones las agresiones posteriores a la “ofensa inicial”, impiden definitivamente la reconciliación, es decir, se convierten en causa de divorcio aun cuando el origen del conflicto estuviera resuelto.

4.- Usualmente, frente al divorcio, en realidad no hay un proyecto a futuro sino sólo unahuída urgente. Se acepta que hay “huidas rumbo a la salud” pero, aun en esos casos,planear la salida establece diferencias significativas en la calidad de vida de los involucrados tanto en lo emocional como en lo económico. Hasta las empresas en quiebra planean su liquidación.

5.- El análisis y la búsqueda del divorcio emocional, paradójicamente, evitarían muchos divorcios y mejorarían la calidad de relación de pareja, pues podrían reducir notablemente la presión que ejercen uno sobre el otro y promoverían conductas ligadas a la libertad y a la independencia (recordar “De brujas héroes y princesas”). Suele ocurrir que cuando los cónyuges actúan desde lalibertad frecuentemente eligen buscarse.

Creo que la estrategia se tendría que personalizar y que mientras más intensa sea laemoción hay mayores razones para apretar el botón depausa y diseñar la estrategia de separación.

Tomo en cuenta la sugerencia de incluir el tema en futuras conferencias, entre tanto observaré resultados en diferentes casos.

Sus comentarios sobre el tema nos enriquecen a todos, le invito a participar.

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Divorcio emocional

DivorcioCuando una persona ha decidido divorciarse, independientemente de la causa y de que haya justificaciones o no, si no hay interés en dar marcha atrás a la separación, yo la invitaría a considerar la posibilidad de intentar, primero, un “Divorcio Emocional” y después de ello, entonces dar los pasos legales.

¿Qué pretendo con esta estrategia?

1.- Reducir el dolor.
2.- Desactivar la escalada agresiva típica.
3.- Disminuir el riesgo de venganzas mutuas.
4.- Impedir que los hijos se sientan traidores a alguno de los padres.
5.- Esclarecer objetivos.
6.- Definir proyecto de vida

No me atrevería a sugerir una estrategia aplicable a todos los casos, creo que tendrían que individualizarse, pero sí interpretaría como señales de que la meta se ha alcanzado cuando…

1.- No mordiera anzuelos.
2.- Ejerciera la libertad.
3.- No mostrara dolor ante las agresiones o la felicidad del cónyuge.
4.- No se usaran a los hijos o al dinero como armas para lastimar o manipular.
5.- Tuviera expectativas realistas sobre lo que el cónyuge puede ofrecer.

Hay quien piensa que el divorcio emocional no existe, otros dirían que sería casi ingenuo suponer que alguien pudiera permanecer sereno ante la crisis, hay quien podría contarestrategias que le hubieran funcionado o fallado…

Usted, ¿nos ayudaría, pensando en voz alta?

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La desvitalización de una relación

pareja-feliz.jpgFernando y Laura fueron novios desde antes de cumplir los 20 años. Formaban una pareja de esas que todo mundo acepta con gusto: ambos eran atractivos, inteligentes, sanos y divertidos, se casaron enamorados, tuvieron hijos en momentos oportunos, la vida les sonreía.

Un día se preguntaron: ¿qué nos falta para ser completamente felices? ¡Una casa!, contestaron.

Así que la casa se convirtió en prioridad y decidieron ahorrar hasta que lograran obtenerla; sacrificaron paseos, conciertos, vacaciones, restaurantes y otros placeres en beneficio de la meta acordada. Finalmente tuvieron la casa pero ahora no se divorcian porque ¿quién se queda con ella?

Lo que Fernando y Laura olvidaron es que la meta era la felicidad, no la casa, y que se puede renunciar a los privilegios pero no a las tragedias: el día que un hijo enferma habrá que atenderlo y si nos roban el auto habrá que soportarlo, etc.

Laura y Fernando renunciaron a los placeres, a la alegría y, con ello, renunciaron a la razón de ser de la relacióny fueron paulatinamente desvitalizándola.

¿Cómo solucionar el problema? ¿Nos contaría usted como recuperó la alegría y la vitalidad?

Cualquier aportación será más que bienvenida.

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