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La desvitalización de una relación

pareja-feliz.jpgFernando y Laura fueron novios desde antes de cumplir los 20 años. Formaban una pareja de esas que todo mundo acepta con gusto: ambos eran atractivos, inteligentes, sanos y divertidos, se casaron enamorados, tuvieron hijos en momentos oportunos, la vida les sonreía.

Un día se preguntaron: ¿qué nos falta para ser completamente felices? ¡Una casa!, contestaron.

Así que la casa se convirtió en prioridad y decidieron ahorrar hasta que lograran obtenerla; sacrificaron paseos, conciertos, vacaciones, restaurantes y otros placeres en beneficio de la meta acordada. Finalmente tuvieron la casa pero ahora no se divorcian porque ¿quién se queda con ella?

Lo que Fernando y Laura olvidaron es que la meta era la felicidad, no la casa, y que se puede renunciar a los privilegios pero no a las tragedias: el día que un hijo enferma habrá que atenderlo y si nos roban el auto habrá que soportarlo, etc.

Laura y Fernando renunciaron a los placeres, a la alegría y, con ello, renunciaron a la razón de ser de la relacióny fueron paulatinamente desvitalizándola.

¿Cómo solucionar el problema? ¿Nos contaría usted como recuperó la alegría y la vitalidad?

Cualquier aportación será más que bienvenida.

Categorías: Pensando en voz alta

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