Reciba nuestros temas por correo electrónico, ingrese aquí su dirección:

Sistema de Alarma: correr o pelear.

La conducta voluntaria de los seres humanos esta determinada por la suma entre afecto y pensamiento.  Estos, a su vez, son retroalimentados por las consecuencias de la misma conducta. Para comprender mejor a los pacientes y explicar sus síntomas, a los psicoterapeutas nos conviene recordar algunos datos clave sobre las bases biológicas de la respuesta humana.

DesconcertadoEn condiciones sanas, los humanos deberíamos interpretar la realidad con objetividad y responder a los estímulos que enfrentamos con conductas proporcionales y adecuadas al lugar y a las circunstancias.  No siempre ocurre así.

En teoría, deberíamos encender el sistema de alarma en presencia de peligros verdaderos que amenazan la vida y, por otro lado, sentirnos tranquilos cuando no hay riesgos. La conducta voluntaria es el resultado final de un proceso complejo: el cerebro recibe señales, las codifica, las transmite, las decodifica, las interpreta, las actualiza, las sintetiza y finalmente decide.

Se puede decir que toda conducta voluntaria nos muestra la opción que ese cerebro seleccionó para responder a un estímulo recibido.  Esa respuesta depende por un lado de que los sistemas que realizan esas funciones cerebrales lo hagan adecuadamente y, por otro, de la capacidad para interpretar correctamente la realidad.

Las alteraciones en cualquiera de estos pasos repercuten en el afecto y en elpensamiento del individuo, modifican la información cerebral y, con ello, influyen también en la capacidad para ofrecer respuestas útiles, dando por resultado conductas inadecuadas.

SISTEMA DE ALARMA

CerebroEl cerebro humano comparte con el de cualquier mamífero una serie de estructuras destinadas a mantenerlo con vida y a procurar la supervivencia de la especie. Dado que preservar la vida es un objetivo primordial, poseer un sistema de alarma resulta indispensable paraenfrentar los peligros y para defenderse de ellos.Este sistema nos prepara para correr o pelear.

Para ello provoca ajustes biológicos que permiten hacer más eficiente la respuesta y que detectamos por los signos o síntomas anotados entre paréntesis: permanecer alerta (hipervigilancia, insomnio), oxigenar más sangre(incremento en la frecuencia respiratoria), enviar más sangre (taquicardia),enviarla más lejos (hipertensión arterial), obtener la mayor cantidad de energéticos posible (producción de jugos gástricos-dolor ulceroso), enviar la sangre a los órganos que dan fuerza (secuestro sanguíneo muscular-palidez), y mantenerla en músculo estriado (contractura-rigidez).

Sin embargo, este sistema está diseñado para funcionar ante situaciones de emergencia y por tiempos cortos por lo que mantenerlo crónicamente encendido se convierte en una agresión al propio individuo.

El sistema de alarma tiene una secuencia lógica: el animal en reposo detecta un estímulo que contiene información desconocida o considerada peligrosa por experiencia (huella anémica aprendida) o por que su especie lo ha incorporado y heredado (determinación filogenético), con lo que:

1.- PERCIBE UNA AMENAZA, e inmediatamente las glándulas suprarrenales disparan  un bolo de adrenalina con lo que…
2.- ENCIENDE EL SISTEMA DE ALARMA que lo prepara para defender la vida. Con el sistema en funciones…
3.- IDENTIFICA EL PELIGRO, desde su programa de interpretación de la realidad, regulado por neuronas de asociación en sistema límbico y mediado por noradrenalina y serotonina, compara la fuerza de la amenaza contra las capacidades propias, incluyendo lugar y circunstancias, evalúa el riesgo y …
4.- ACTÚA EN CONSECUENCIACORRE O PELEA. Si escapa o vence…
5.- EL PELIGRO DESAPARECE y por lo tanto…
6.- LA AMENAZA CESA y
7.- EL SISTEMA DE ALARMA SE APAGA, recuperando el estado de reposo o tranquilidad inicial.

¿Y dónde está el peligro?Es interesante señalar lo que ocurre cuando el animal

1.-Percibe la amenaza y

2.-Enciende el sistema de alarma, pero NO IDENTIFICA EL PELIGRO, o identificándolo NO TIENE ESCAPATORIA o CREE QUE NO TIENE ESCAPATORIA.

Entonces el sistema de alarma permanece encendido en forma crónica, debido en el primer caso a que, al no identificar el peligro no sabe hacia dónde correr o contra quién pelear, y en el segundo a que, ante el peligro permanente, la sensación de amenaza no cesa.

La respuesta aguda al estrés se encuentra determinada por estructuras del Sistema Nervioso Autónomo y básicamente requiere la presencia de Adrenalina, la cual se libera por “bolos” desde las Glándulas Suprarrenales. La Adrenalina tiene un efecto inmediato y de corta duración. Como ejemplo mencionaré que si se administra esta sustancia a una rata, la presión arterial alcanza su máxima expresión en 1 ó 2 minutos y recupera su cifra inicial en 5 ó 6 minutos, lo cual nos da una idea del tiempo en el cual un individuo debería haber escapado del peligro. De permanecer bajo estímulo amenazador se lanzan al torrente sanguíneo nuevas descargas y, dado que esa respuesta fisiológica está diseñada para situaciones de emergencia, si el sistema requiere permanecer encendido por periodos prolongados (estrés crónico) entra en funciones el sistema neuroendocrino y el mediador selectivo será la noradrenalina cuyo origen es principalmente cerebral. Cabe mencionar que esta situación obliga al organismo a intentar ajustes homeostáticos, provocando a la larga una disminución en la producción de serotonina y noradrenalina y en consecuencia alto riesgo de sufrir depresión, retroalimentando una desesperanzadora y distorsionada “lectura” de la realidad.

GladiadorEste sistema es similar en todos los mamíferos, comparte estructuras anatómicas, (sistema límbico, hipotálamo y glándulas y órgano blanco), así como substancias efectoras e inhibitorias (neurotransmisores y neuromoduladores) y –repito- tiene como objetivo defender la vida. Seguramente el sistema funcionaba igual en el hombre de Cro-magnon enfrentando a un animal salvaje, en el gladiador romano luchando por su vida en el circo o en un citadino del siglo XXI intentando cruzar una avenida. Sin embargo el mundo no es el mismo: el hombre ha modificado su vida social de tal forma que rara vez hace falta pelear con riesgo de perder la vida para poder alimentarse y es excepcional que el hombre tenga que correr como animal despavorido. El humano actual “pelea” a través de alcanzar satisfactores sociales o reconocimiento y “escapa”  mediante “elegantes salidas” que le permiten disimular su debilidad o su fracaso.

PeleandoEl hombre ha dado a la vida social una jerarquía igual o mayor que la vida biológica. Prueba de ello, es que hay intentos suicidas (muchos se consuman), por pérdidas de posición o de posesión, que en estricto sentido no amenazan la supervivencia biológica pero sí la vida social del individuo. Si aceptamos que existe una “vida biológica” y una “vida social” que en el hombre tienen importancia similar, podemos afirmar que esa vida social es producto de las características específicamente humanas que nos hacen diferentes de otros mamíferos y que surgen desde las funciones propias de una parte de cerebro que NO compartimos con otros animales. Por lo tanto, se deduce que existen programas de defensa de la vida biológica y programas de defensa de la vida social, y que responder a las amenazas sociales con un programa destinado a defender la vida biológica (que sólo genera conductas de huída o pelea), resulta no sólo muy costoso, sino ademáscontraproducente.

El humano es un ser gregario por naturaleza: requiere vivir en sociedad y por lo tanto es altamente susceptible a la soledad (temor al abandono), a la vergüenza (temor al ridículo), a la culpa (temor al castigo) y a la incertidumbre (inseguridad en su futuro. Para resolver la necesidad de vivir en sociedad, el humano desarrolla habilidades que le permiten ser aceptado, generar confianza y enfrentarsolventemente todos estos miedos.  Estas opciones de respuesta de adaptación social surgen desde las estructuras cerebrales más complejas formadas por neuronas de asociación (neocórtex, capas II y III), y se sintetizan y deciden en sistema límbico provocando la conducta observada.

Mapa del Cerebro

El sistema límbico se compone de una serie de estructuras que facilitan su función de“enlace” entre el cerebro animal y el cerebro humano. Incluso su localización resulta estratégica ya que posee una porción cortical, la circunvolución límbica formada por parte de la corteza cerebral de la cara interna de cada hemisferio (y que separa a neocórtex de hipotálamo y tronco encefálico), lo que le permite enviar y recibir información desde y hacia las otras cortezas de asociación, así como una porción subcortical constituida por diversos núcleos neuronales (amígdala, hipocampo, accumbens, septales, bulbo olfatorio, corteza orbitofrontal) y áreas del tálamo anterior e hipotálamo, lo que le provee de información interna; además de la conexión masiva recíproca con el hipotálamo, lo que provee al sistema de información relevante para provocar las diversas reacciones homeostáticas (a través de su función neuroendocrina, de regulación de SNA, y de control de ritmos circadianos) y queparticipa en las conductas primitivas de defensa, termorregulación, nutritiva y sexual.

El sistema límbico media la adaptación emocional y social al medio ambiente,que tiene como funciones resultantes la conducta emocional, la motivación para la acción, el sentido del “self”, el aprendizaje y la memoria, regula los programas hipotalámicos y provoca la repetición automática de las conductas que han mostrado éxito social

De las funciones e interrelaciones de esta parte integradora del cerebro, se explica que sus alteraciones repercutan en el afecto, en el pensamiento y finalmente en laconducta humana, tanto como en otros sistemas orgánicos.

De la defensa a la depresiónConviene recordar que quienes responden a las amenazas sociales con conductas derivadas del programa para defender la vida biológica (instalado en el hipotálamo), tienen alto riesgo de sufrir depresión, y que el humor depresivo disminuye la capacidad para responder a los estímulos nocivos retroalimentando la sensación de amenaza y causando un círculo vicioso que tiende a perpetuar la depresión.

Categorías: Pensando en voz alta

Deje una respuesta